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Los menores gritan: “¡Queremos entrar!

Un menor de edad puede disparar legalmente una escopeta de caza.
Un menor de edad puede comprar una casa.
Un menor de edad puede tener un contrato laboral de 40 horas.

Pero no puede acceder a una sala de conciertos.

¡Queremos entrar!

Estas y otras frases igual de contundentes pueden verse en la página de facebook de “¡Queremos entrar!”, un movimiento que surge en Madrid y que busca eliminar esta prohibición a los menores de edad para acceder a las salas de conciertos.

¿El motivo de por qué no les dejan entrar? En las salas de conciertos se vende alcohol. Pero también venden alcohol en los supermercados y no por eso se les prohíbe la entrada a los menores, simplemente se les solicita el DNI al pasar por caja.

Nadie pide facilitarle el acceso a bebidas alcohólicas a los menores 18 de años ¡ahí está todo el mundo de acuerdo! La propuesta de “¡Queremos entrar!” es, simplemente, que se les identifique. Con pulseras, sellos, o simplemente pidiéndoles el DNI al pedir su consumición. Fácil.

#queremosentrarEsta ley es distinta en cada comunidad autónoma, y en la Comunidad de Madrid dice el artículo 25 de la Ley de Espectáculos Públicos y Actividades Recreativas: “Queda prohibida la entrada y permanencia de menores de dieciséis años en bares especiales, así como en las salas de fiestas, de baile, discotecas y establecimientos similares con carácter general; y a los menores de dieciocho años, siempre que en ellas se venda o facilite el consumo de bebidas alcohólicas.”
No hay que modificar más que este artículo. El movimiento propone que los menores de 16 años deban acceder acompañados, y los mayores de 16 años puedan hacerlo solos.

¿Lo mejor? Parece que los 4 grupos que componen la Asamblea de Madrid (Ciudadanos, Podemos, PP y PSOE) ven con buenos ojos la propuesta y se han prestado a hablar con los representantes de la iniciativa para acercar posturas y buscar la forma más sencilla de solucionar este problema.

Porque es un problema para todos:

#queremosentrarEs un problema para las salas de conciertos, que pierden una gran cantidad de público, tanto de adolescentes (y sus acompañantes) que quieren disfrutar de sus grupos favoritos, como de padres que tienen que renunciar a la música en directo por no poder disfrutarla con sus hijos.
Es un problema para los grupos que tienen un público mayoritariamente “teen”, que no pueden llegar a su público al no tener donde tocar para ellos, y por esta misma razón muchas salas no los programan.
Pero sobre todo es un problema para la sociedad en general. La música en directo es cultura, y están limitando el acceso a ella a los jóvenes. Prohibirles entrar en una sala de conciertos es como denegarles el acceso a un museo o una biblioteca.

Te animamos a seguir el movimiento a través de su web, y sus redes sociales: facebook, twitter e instagram. Y si estás de acuerdo ¡difunde la iniciativa! Cuanta más gente conozca sus propuestas y más apoyos tengan, más sencillo será todo en la vía administrativa.

¿Y si no eres de Madrid? Tranquilo, “amenazan” con ampliar su movimiento a todas aquellas comunidades autónomas en las que la problemática es similar.

Los jóvenes gritan “¡Queremos entrar!” y parece que están cada vez más cerca de conseguirlo. 🙂

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